Como padre de alumnos de distintos ciclos, leí con dolor y preocupación la noticia publicada en sección policiales sobre la agresión que sufrió una adolescente en un establecimiento escolar por otra que nada tiene que ver con dicho establecimiento. ¿Por qué una desconocida ingresa a una escuela sin que a nadie le llame la atención? ¿Quiénes son los encargados de velar por la seguridad del estudiantado? ¿Algún profesor sabía y/o escuchó algo al respecto de esta supuesta enemistad? ¿Qué pasaría si esta agresión hubiera tenido un desenlace fatal? Muchas preguntas y solo una sentencia: algo hacen mal nuestras autoridades educativas; por ejemplo muchos padres no sabemos qué departamentos relacionados con la educación funcionan en los edificios escolares; es decir, gabinete psicológico, pedagogos y, si existen, qué función cumplen. En lo personal creo que está faltando compromiso, responsabilidad y empatía, y también considero que en muchos casos la relación alumno profesor es distante. Vale preguntarse si sería una opción la figura del tutor del curso.
Marcelo Maza
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